Friday, December 29, 2006

Entropía

Reflexionando sobre lo acaecido en los últimos días (dentro del contexto del análisis post navideño) me encuentro fascinado por una nueva faceta de mis sobrinas que me obliga a declararme una vez más como su más absoluto fan. Y es que en la reciente historia de mutua dependencia “tio cool – sobrinas maravillosas” nunca se había presentado la oportunidad de referirme a ellas con la intención de sosegar mis afanes explicativos.

(Pausa…. un poco de referencia)

De todas las leyes del universo (incluyendo las que dominan al maravilloso mundo del Ramón) mi preferida es la segunda ley de la termodinámica. Popularmente conocida por su alter ego "no hay nada tan malo que no se pueda poner peor", este corolario de la ley de Murphy encabeza mi top 10 por dos razones; el concepto de entropía (mi palabra favorita) y la explicación de por qué el universo evoluciona en la dirección en que lo hace.

El concepto de entropía se refiere a la medida del desorden y según la segunda ley de la termodinámica, mientras avanzamos en el tiempo la entropía de un sistema solo puede aumentar o permanecer igual, no disminuir… considero innecesario abundar en el cómo es que mis sobrinas navideñamente ilustraron el concepto de que la entropía (desorden) aumenta irreversiblemente a medida de que pasa el tiempo.

(Prosigo)

Mis sobrinas también son protagonistas de otros ejemplos entrópicos aún más fascinantes, i.e. el proceso de armar un nuevo rompecabezas. Usualmente las piezas de sus rompecabezas vienen en una posición de inicio tal que ya forman una imagen, por lo que antes de empezar el armado es necesario tomar unos minutos para desordenarlas las piezas (y por ende aumentar su entropía). De manera inconciente en el proceso de desordenamiento también estarían demostrando una asimetría en el tiempo (un antes ordenado y un después desordenado) es decir, una obvia dirección del tiempo.

A cualquier cosa que demuestre una asimetría en el tiempo se le conoce como “flecha del tiempo” y específicamente a la asimetría que mis sobrinas estarían demostrando al desarmar su rompecabezas se le conoce como “flecha del tiempo termodinámica”. En otras palabras, una asimetría entrópica entre el pasado (piezas ordenadas) y el futuro (piezas desordenadas).

Además de la flecha del tiempo termodinámica existen otras dos flechas del tiempo fundamentales, la cosmológica y la psicológica. La flecha del tiempo cosmológica se refiere a la dirección en la que el universo se expande (y todo parece indicar que seguirá expandiéndose en la misma dirección independientemente de mis sobrinas). La flecha del tiempo psicológica se refiere a la dirección en la que sentimos que pasa el tiempo (la dirección en la que recordamos el pasado y no el futuro).

En el culmen del ejemplo entrópico inconciente, mis sobrinas al armar su rompecabezas crean un pequeño rincón de orden en el universo. Sin embargo, al hacerlo convierten miles de calorías de energía ordenada, en forma de alimento, en energía desordenada, en forma de calor, que al trasmitirlas al entorno en forma de transpiración y sudor resulta en un aumento del desorden del universo en millones de unidades. Esto no es otra cosa que una comprobación de cómo es que la flecha psicológica, termodinámica y cosmológica a puntan hacia la misma dirección… la dirección en la que evoluciona el universo… y mis sobrinas.

(Para las dos cardebola)

1 comment:

Anonymous said...

En calidad de madre de las infantas entrópicas, opino que esa energía desbordada tiene un sentido propio que suele terminar domesticado. Haré lo posible por contribuir al intenso orden caótico del universo sin controlar. Beso.